Adriana Ocampo nació en Barranquilla (Colombia), pero no pronuncia Barranquiia sino Barranquiya, como si fuera argentina. Y eso tiene como explicación a su madre argentina y a su crianza en Villa Adelina y Carapachay. En 1970, a sus 15 años, toda la familia se mudó a California, ella se convirtió en geóloga planetaria y ahora dirige una de las misiones del programa Nuevas Fronteras de la agencia espacial Nasa.

Cuando alguien en un velorio dice “no somos nada” hay una referencia al límite frágil del que pende la vida humana. Hoy estamos, mañana… Pero hay una certeza de orden superior con la que suele venir acompañada: no sólo no somos nada como individuos, sino que el planeta mismo es más bien poca cosa y puede simplemente desaparecer, no digamos de un momento a otro, sino digamos cualquiera de estos milenios.

Los malos hábitos de alimentación empiezan en los primeros tres años de vida cuando los niños incorporan en su dieta desde galletitas a pizzas y empanadas pasando por bebidas con alto contenido de azúcar (típicamente, gaseosas) lo que daña no sólo su metabolismo sino también los circuitos cerebrales que se están formando en torno a la comida.