La disponibilidad y distribución de fondos se ha transformado en uno de los puntos centrales en las negociaciones climáticas. Con la temperatura ya por encima de 1ºC comparado con niveles pre-industriales, el cambio climático y sus visibles efectos ya se han convertido una nueva realidad en todo el mundo, forzando a todos los países a adoptar objetivos y estrategias ambiciosas para reducir sus emisiones y adaptarse.