“Todo era culpa del smog. Si el canario no cantaba, si se retrasaba el lechero, si el pequinés tenía pulgas, si un vejestorio de cuello almidonado sufría un infarto camino de la iglesia la culpa era del smog” escribe Raymond Chandler en una de las novelas (El largo adiós) protagonizadas por el investigador privado Philip Marlowe, datada en 1954 y situada en Los Ángeles y zona de influencia.

La necesidad de generar productos sustentables frente a los derivados del petróleo, coloca a la Argentina en un rol importante en el desarrollo de energías limpias a partir de la elaboración de biocombustibles y demuestra una vez que la trazabilidad es posible en pos del cuidado del medio ambiente.