Recuperar la riqueza del bosque nativo

agosto 11, 2017

Los bosques nativos de Argentina asombran por su gran biodiversidad y por sus frutos casi desconocidos como la miel de meliponas, producida por abejas nativas sin aguijón, la jaboticaba para elaborar dulces, vinagres y licores, o el chilto, también conocido como tomate de árbol, muy apreciado por su sabor agridulce único para elaborar dulces, salsas o licores.

Para recuperar los frutos prehispánicos y que las comunidades campesinas puedan desarrollarse localmente mediante un uso sustentable de estos recursos manteniendo el bosque en pie, se firmó en 2015 un acuerdo de cooperación entre el Ministerio de Ambiente y las provincias de Salta, Jujuy y Misiones.

Nahuel Schenone, doctor en biología y coordinador del proyecto de incorporación del uso sostenible de la biodiversidad en las prácticas de producción de pequeños productores, implementado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (PNUD), trabaja codo a codo con las comunidades para fortalecer las prácticas sustentables en las ecorregiones del Bosque Atlántico, de las Yungas y del Chaco Seco, que se encuentran dentro de las más diversas del mundo.

“El objetivo del proyecto es encontrar intermediarios que puedan mejorar la llegada de los productos al consumidor, superar las barreras para que los productores se puedan incorporar formalmente en los canales comerciales, desarrollar mecanismos de financiamiento, establecer una plataforma informática y un sello que distinga las  producciones”, explico  Schenone.

Organizar a los pequeños productores para que puedan vender en el mercado formal es una tarea que ya se emprendió en Misiones en cooperativas o asociaciones civiles; y en Salta y Jujuy aún se esta trabajando para encontrar el mejor formato.

Para presentar los frutos del bosque en sociedad se realizó en el Espacio Dolli una degustación de platos con harina de algarroba, vinagre de frutas nativas de la selva paranaense, miel de meliponas y chilto en escabeche y almíbar, desarrollados por integrantes de las comunidades Wichi, Ocloya, Mbya Guaraní entre otras y elaborados con la sabiduría culinaria de la chef Dolli Irigoyen.

Diego Moreno, secretario de Política Ambiental, Cambio Climático y Desarrollo Sustentable, presente en el evento junto al ministro Bergman, expresó que “promueven la puesta en valor de los productos forestales y los forestales no madereros dentro de la ley de protección de Bosques Nativos, no solo desde una perspectiva cultural y de conservación, sino también para generar oportunidades de desarrollo a nivel local y que se muestre una tradición que hay en distintas partes de nuestro país”.

Para Schenone otro de los objetivos del proyecto es incorporar los productos en el código alimentario, que a pesar de haber sido consumidos desde hace varios siglos no están incluidos, y así posibilitar que puedan ser comercializados fuera de las provincias.

Esta iniciativa financiada por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FNAM) beneficia directamente o indirectamente a 800 familias, que fueron capacitadas por técnicos y especialistas para comenzar con sus emprendimientos.

“La innovación del proyecto fue reintroducir el chaguar en los espacios degradados para generar  nuevos chaguarales”, dice Schenone. “De esta manera las mujeres de la comunidad Wichi no tendrán que caminar tantos kilómetros en el futuro para recolectar la planta de hojas siempre verdes que utilizan en la elaboración de las artesanías típicas como la “yica”, concluye.

firma_Gabriela

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

Comentarios

comentarios

Planeta Azul © 2017