Orgullo Sanitario

octubre 28, 2015

A lo largo de su historia, Obras Sanitarias de la Nación llegó a ocupar uno de los primeros lugares en América Latina entre las instituciones de saneamiento, tanto por la cobertura de sus servicios como por la excelencia técnica de sus realizaciones.

Uno de los factores fundamentales que lo posibilitaron fue la calidad de la trama humana y profesional que conformó la institución. Y, de manera especial, el arraigado espíritu de cuerpo que existía en todos los niveles de actuación. Una cultura empresaria, sólida tanto en lo técnico profesional como en los lazos internos, jugó importante papel en tal conformación. Monumentales puentes, diques y embalses en todo el país, junto con un vastísimo número de localidades servidas por obras de salubridad, son algunas de las manifestaciones tangibles que hoy encontramos en diversas regiones de nuestro país. A los logros obtenidos y a la consolidación de esta suerte de orgullo y sentido de pertenencia, contribuyeron diversidad de fenómenos. Uno de ellos fue la continuidad de gestión que tuvo OSN. La mayoría de quienes en 1912  integraron aquella empresa autárquica de saneamiento, venían trabajando en las obras de salubridad desde fines del siglo XIX; autores de los principales proyectos y también ejecutores de sus grandes obras.

Continuidad como sinónimo de coherencia de conducción, y de cierta estabilidad en los cuadros técnicos y gerenciales, con capacidad para el diseño y ejecución de los planes elaborados, también nos referimos al personal en general y a una tradición que se iba transmitiendo de padres a hijos y que involucraba familias enteras.

A esta transmisión también colaboró el papel asignado por OSN a la formación técnico laboral. La creación de La Escuela de Aprendices, y la experiencia desarrollada en la formación previa, teórico práctica de quienes ingresaban en la institución, es uno de los ejemplos más acabados de un sentimiento colectivo que se iniciaba en el trato de los aprendices con los profesores y artesanos de OSN encargados de la enseñanza.

En la próxima Noche de los Museos, el sábado 31 de Octubre, los visitantes del Museo del Agua y la Historia Sanitaria podrán conocer por dentro el maravilloso Palacio de las Aguas Corrientes. Una magnífica excusa para acercarse a aquella cultura empresaria, a su historia y a la renovada vigencia que adquiere en el pensamiento y la acción de Agua y Saneamientos Argentinos, su orgullosa sucesora hoy.firma_Jorge2

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