Movilidad sustentable y ambiente

agosto 10, 2015

Viajar y moverse en las grandes ciudades rápido, sin morir en el intento y con conciencia ambiental. Los nuevos desafíos.

Que las grandes ciudades están abarrotadas de habitantes y de vehículos, no es ninguna novedad. Que cada vez es más complicado moverse por estas urbes, es una realidad que se puede combatir.

Día a día cientos de miles de personas tienen que moverse de sus hogares hacia sus responsabilidades diarias, dentro de las mismas ciudades y de una ciudad a otra. El consumo de combustible fósil y la contaminación que genera este desplazamiento es cada vez más alto y  por eso los gobiernos comienzan a generar nuevas políticas para fomentar un cambio de actitud de los habitantes.

La movilidad sustentable llegó para quedarse en los últimos años. Desde la promoción del transporte público y el uso de bicicletas, pasando por la iniciativa de uso compartido de vehículos privados, estamos acostumbrándonos poco a poco a pensar dos veces de qué manera vamos a movernos por la ciudad antes de salir de casa.

Los expertos señalan que un tercio de los desplazamientos que se realizan diariamente en automóviles son de menos de dos kilómetros, por lo que podrían hacerse caminando. Está claro que es fundamental modificar hábitos.

Desincentivar el uso de vehículos particulares es uno de los desafíos urbanos del siglo XXI. Los combustibles fósiles, con los que se producen las naftas, son recursos no renovables que van en camino a agotarse en algunas decenas de años al ritmo actual de consumo. Además, desde el punto de vista ambiental esto contribuiría a la lucha contra el cambio climático, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs) en la atmósfera y la contaminación acústica, mejorando la calidad de vida.

Es importante destacar las políticas tendientes a incentivar el uso de bicicletas, con mayor cantidad de ciclovías y un sistema público de bicicletas, ya que generan una emisión muy baja y promueven un hábito saludable.

El transporte público coordinado se presenta como una de las principales soluciones cuando la distancia no nos permite movernos caminando o en bicicleta: menor cantidad de emisiones por pasajero, menor espacio público utilizado en el desplazamiento, mayor eficiencia energética en el uso de combustible. Para ellos es necesario generar mayores y mejores conexiones entre líneas de subtes, optimizar la calidad de los trenes y de los colectivos urbanos e interurbanos.

Esta es una iniciativa a planificar en el largo plazo, teniendo en cuenta que la ciudad de Buenos Aires tiene casi 50 kilómetros de subte, más o menos los mismos que tenía cuando la ciudad tenía dos millones de habitantes, cuando hoy cuenta con casi tres millones, más los que ingresan de la zona metropolitana que configura el Gran Buenos Aires.

La descentralización de servicios públicos, el teletrabajo y la instalación de oficinas privadas en la periferia son otros de los aspectos a tener en cuenta, porque las ciudades necesitan planificación acorde a su desarrollo.

 

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