Lo que viene después de París

diciembre 14, 2015

Y bien, habemus acuerdo. ¿Y ahora?

Después de la firma de lo que muchos consideran algo histórico, por tratarse del primer acuerdo global que busca limitar los alcances (ya no derrotar) al cambio climático, queda muchísimo camino por recorrer si es que, como dice la letra de lo firmado por los países miembros de la Convención Marco de la ONU, se espera que la temperatura a finales de este siglo este “bien por debajo de los 2°C grados centígrados”.

Entre las cosas que aún restan determinar, y que como casi todo depende en buena medida de la voluntad de los países (entendiendo como tales no sólo a los gobiernos), está el desafío de que se consiga que enormes flujos de dinero vayan desde los países desarrollados –responsables de la contaminación histórica- a los que más sufren el cambio climático (y a otros, como Argentina, intermedio en todo sentido).

Algo de eso se vio -tímidamente- en esta cumbre de París que terminó el sábado con el canciller francés Laurent Fabius bajando el martillo y con ovaciones por parte de los delegados, y casi todos los periodistas y ambientalistas que se pasaron buena parte de su estadía en el predio de Le Bourget. Mientras los delegados se reunían y discutían a viva voz o por lo bajo los detalles del tratado, decenas y hasta cientos de eventos paralelos mostraron algo de esa financiación requerida y un tanto perdida aún.

Ahí es donde Argentina y la región latinoamericana deben mostrar su potencial para captar proyectos que mitiguen y adapten (esos famosos dos conceptos) al cambio climático. En ese sentido, el diputado oficialista Juan Carlos Villalonga llegó los últimos días de la COP21 y se mostró activo con diversas reuniones bilaterales con el fin de modificar también la política exterior nacional. Su intención, según manifestó, es que Argentina logre un papel preponderante en las energías renovables. “Quiero que sea uno de los ejes en estos cuatro años de gestión de este nuevo gobierno“, dijo Villalonga.

Por otro lado, el ex Greenpeace también comentó que buscará revisar el compromiso de reducción de emisiones (INDC) presentado por Argentina, no sólo en cuanto a ambiciones de reducción sino incluso desde el punto de vista técnico.

En ese aspecto, el mismo acuerdo de París dejó bien en claro que es algo que resultará imprescindible, tanto para Sudamérica como para el resto del mundo. Es una contradicción que no deja de marcarse: mientras la letra del acuerdo dice que no debe superarse por mucho los 1,5º C respecto de la temperatura promedio de los siglos previos a la industrialización, las INDCs llegan casi a los 3ºC.

Por eso la importancia que adquieren las futuras COPs, en especial la próxima: Marrakech 2016, el próximo diciembre.

 

Foto Agencia EFE.

 

firma_Martín

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