La misteriosa conexión entre la gravedad y los terremotos

diciembre 8, 2017

A veces los descubrimientos científicos tienen aplicaciones instantáneas, a veces tardan muchos años en aplicarse, a veces no se aplican nunca. Lo que es menos frecuente es que tengan aplicaciones insólitas, no directamente esperables por sus principales protagonistas.

Es aquí donde viene la afirmación en forma de pregunta: ¿qué tendrán que ver la gravedad y las ondas gravitacionales -esa vieja hipótesis de Einstein corroborada cien años después de propuesta gracias a dos mega experimentos en los Estados Unidos- con la más que ardua detección rápida de sismos?

Pues bien, resulta que los movimientos en las placas tectónicas que generan los terremotos también proyectan diferencias en las señales de intensidad gravitatorias, algo que podría ser detectado por estaciones científicas de modo más rápido que cualquier otro método, sobre todo en el caso de mega-terremotos (por arriba de los 8,5º). Es decir, como los investigadores están convencidos de que los pequeños cambios en el campo gravitacional terrestre llegan a las estaciones de monitoreo antes que las propias ondas de los sismos se podría hacer algo útil con eso. Ya probaron la idea tras el terremoto de 9,1º que devastó el Japón en 2011 (publicaron los resultados en la revista Science) y fue más de un minuto antes de que aparecieran las ondas sísmicas; también mejoraría el conocimiento de su real magnitud, ya que con los métodos tradicionales se puede tardar varias horas. Si eso cambiara, y fuera también posible determinar más rápidamente la intensidad del terremoto, las alertas serían más efectivas. Por ejemplo en el caso de posibles tsumanis, como sostuvo el sismólogo del Instituto de Tecnología de California Jean-Paul Ampuero. Por poco que parezca, esa diferencia puede salvar vidas.

En concreto se evalúa la posibilidad de que el propio megadetector de aquellas ondas gravitacionales norteamericano –dos máquinas denominadas LIGO- y un equipo europeo llamado Virgo jueguen un rol en la anticipación. Todavía nada demasiado seguro de que funcione, pero lo cierto es que la súper búsqueda de ondas gravitacionales, de ciencia básica en su máxima expresión, podría convertirse en aplicada por un lado que a primera vista luce insólito.

firma_Martín

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

Comentarios

comentarios

Planeta Azul © 2018