La experiencia de Ciudad del Cabo y el temor a la escasez de agua

marzo 9, 2018

Se trata de la primera megaurbe que podría quedarse sin el recurso; cuáles son los riesgos en América latina de que suceda lo mismo.

¿Puede haber una peor pesadilla que imaginarse sin suministro de agua? En Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, ese mal sueño está por volverse una realidad. Aunque el Día Cero, como bautizaron al día en que el racionamiento de agua dulce será el mínimo, se retrasó dos semanas hasta el 11 de mayo, sus habitantes se saben con una espada de Damocles sobre sus cabezas.

En esta megaciudad moderna convergieron varias situaciones que la llevaron al colapso: sequía extrema, el 80% de crecimiento de su población en 30 años (hoy son unos 4,3 millones de habitantes), falta de fuentes alternativas y falta de concientización sobre el problema.

El mayor problema de esta experiencia es que, si no se aprende y se instrumentan las políticas públicas necesarias, muchas ciudades de otras latitudes podrían vivir este flagelo. Cuando se habla de la escasez del agua potable, en general, se hace referencia a las personas o poblados que están aislados de las grandes urbes. Water.org, por ejemplo habla de las 200 millones de horas que mujeres de todo el mundo caminan para poder buscar el líquido vital.

Ciudad del Cabo es la otra cara: una mega urbe con escasez. Y América latina ya enfrenta desafíos que no pueden esperar. La población urbana en la región representa más del 82% y se espera que para 2050 sea el 90%, y uno de los temas pendientes para las clases económicas bajas de estas megaciudades es el acceso universal a servicios básicos de agua, saneamiento y electricidad, de acuerdo a un informe elaborado por el BID.

México DF y San Pablo son, no sólo de las ciudades más pobladas del mundo, sino las más amenazadas. Los problemas del agua en la capital mexicana son la falta de sistemas sustentables de aprovechamiento de lluvia y tratamiento de las aguas grises ya que hoy el distrito no cuenta con la suficiente cantidad de líquido para abastecer a su población los 365 días del año. Sin embargo, la metrópoli sólo trata el 7% del agua que se desecha. El 60% del agua que se consume en la ciudad se saca de su acuífero y el otro 40%, de estados conurbados del Valle de México como Michoacán y el Estado de México.

En Brasil, el país con más agua dulce del mundo, un 12% del total según la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, la situación también está relacionada a la mala gestión del recurso. Desde hace unos cuatro años el cambio en el régimen de lluvias agravó la sequía del estado paulista y sus 20 millones de habitantes vieron amenazado el suministro.

En Argentina la situación es dispar. Si bien en la ciudad de Buenos Aires o Rosario parece imposible pensar en no tener agua dulce por estar al borde de ríos muy caudalosos, en otras regiones, como en la Puna o en la Cordillera el panorama es diferente.

“Buenos Aires está altamente expuesta a los riesgos climáticos derivados del incremento de las precipitaciones y de la temperatura, así como la cada vez mayor intensidad del viento, tendencias de altas temperaturas y olas de calor. La agenda sobre cambio climático de Buenos Aires, incluye estrategias de adaptación para los problemas de agua y saneamiento, como la vulnerabilidad de los hogares, las inundaciones, los servicios públicos, la universalización, recolección residuos sólidos, disposición y contaminación industrial, etc”, explica Emilio Lentini, experto de la UBA en la publicación que la UNESCO (https://reliefweb.int/sites/reliefweb.int/files/resources/245989S.pdf) realizó tras la cumbre de París en 2015.

A la planificación y diseño de las políticas públicas hay que sumarle la toma de conciencia: los porteños, según los registros oficiales, consumen 330 litros de agua por día, el doble que en el resto del mundo.
Las alertas empezaron a sonar en Ciudad del Cabo. ¿Será un efecto Mariposa?

(*) Foto: Por SkyPixels – CC BY-SA 4.0 

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

Comentarios

comentarios

Planeta Azul © 2018