Hay que mirar al mar

diciembre 14, 2017

La Tierra no puede sobrevivir sin océanos ni mares saludables. Son el sistema respiratorio que le permite al planeta ser habitable.

“Es importante mirar al mar, ya que tiene un papel importante en la atenuación del cambio climático, absorbe el 26% de dióxido de carbono (CO2), contribuye a enfriar al planeta, y provee una de cada dos bocanadas del oxígeno que respiramos”, dijo Remi Parmentier, miembro fundador de Greenpeace internacional, durante la conferencia realizada por la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires en la Universidad del Salvador.
El líder de las campañas de los primeros viajes a bordo del Rainbow Warrior en la década del 70 y principios de los 80, está en Buenos Aires para participar de las reuniones que se mantendrán en la Undécima Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio, que se realizará desde el 10 al 16 de diciembre, con el objetivo de que se retiren los subsidios que los países dan a la actividad pesquera.
Desde 1999 la Organización Mundial del Comercio (OMC) tiene en su agenda eliminar los subsidios a la pesca. Según explica el veterano ambientalista estos incentivos financieros ascienden a 35 mil  millones de dólares anuales, de los cuales el 60% son considerados nocivos porque contribuyen a la sobrepesca y a la pesca ilegal, poniendo en riesgo la sostenibilidad del mar. Al momento gran parte de las  pesquerías del mundo están sobreexplotadas, lo que requiere de un llamado de atención.
“Es crucial que los ministros de comercio logren un acuerdo vinculante en Buenos Aires para poder cumplir con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 14 sobre océanos”, explica Parmentier. Este objetivo no es solo la vida bajo el agua, es la piedra angular del desarrollo sostenible.
Una alternativa sería que estos recursos públicos se redirijan a la promoción de pesquerías sostenibles, a la conservación de la biodiversidad marina, al control y monitoreo de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, a reducir la contaminación que ocasionan los buques y a la investigación científica.
Para el parisino ahora es el momento después de tantos años de palabras de pasar a la acción y aumentar la resiliencia del mar, fuente de una inmensa pero no inagotable abundancia y vida. Su deseo es que se logre un acuerdo y que se ponga en práctica lo antes posible.
“Si no se logra el acuerdo en Buenos Aires, ya será tarde para que el océano siga vivo”, sentencia.

firma_Martín

 

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

Comentarios

comentarios

Planeta Azul © 2018