“El Acuerdo de París se dio, en la Argentina, en medio del cambio de gobierno. Desde ese mismo momento, tuvimos la convicción de que era necesario mejorar la contribución nacionalmente determinada (NDC por sus siglas en inglés) que el país había presentado”. Así se refirió Carlos Gentile, subsecretario de Cambio Climático.

Y finalmente llegó. El evento alrededor del cual todo pareció girar este año, en la Argentina, está aquí. Con un preámbulo de cortes de tránsito y extremas medidas de seguridad, Buenos Aires será sede de la Cumbre de Líderes del G20, la décima en realizarse en la historia y la primera en territorio sudamericano.

La disponibilidad y distribución de fondos se ha transformado en uno de los puntos centrales en las negociaciones climáticas. Con la temperatura ya por encima de 1ºC comparado con niveles pre-industriales, el cambio climático y sus visibles efectos ya se han convertido una nueva realidad en todo el mundo, forzando a todos los países a adoptar objetivos y estrategias ambiciosas para reducir sus emisiones y adaptarse.

Las reservas naturales protegidas en los ámbitos urbanos sostienen una variedad impensada de flora y fauna. Científicos de la UBA estudiaron cómo se relacionaban entre sí una enredadera, una mariposa y diversas hormigas, y reflexionaron acerca del valor de preservar estos ambientes.

La urbanización latinoamericana, a los ponchazos y “poco ambiental”, las contribuciones nacionales contra el cambio climático y el uso inteligente de los datos fueron los tres primeros temas que se tocaron en el Programa de Diálogos Virtuales sobre Cambio Climático para periodistas, organizado por la plataforma regional LEDS LAC, ConexiónCOP y LatinClima (con el apoyo del Programa Arauclima de la Agencia Española de Cooperación Internacional y el Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica).