Cambio climático: el efecto Francisco

septiembre 28, 2015

Por Mario Portugal

El Papa Francisco dio su discurso ante la Asamblea de la ONU en español, por algo más de 40 minutos y allí abordó temas que dividen y preocupan al mundo en la actualidad, como las reglas de los organismos financieros internacionales, el narcotráfico, el cambio climático y las armas nucleares.

1 – “El narcotráfico va a acompañado de la trata de personas, del lavado de activos, del tráfico de armas, de la explotación infantil y de otras formas de corrupción”.

2 – “Los más pobres son obligados a vivir del descarte y sufren las consecuencias del no cuidado del medio ambiente”.

3 – “La guerra es la negación de todos los derechos y una dramática agresión al ambiente”.

4 – “Acceso efectivo, práctico e inmediato para todos a los bienes materiales y espirituales indispensables: vivienda propia, trabajo digno y debidamente remunerado, alimentación adecuada y agua potable, libertad religiosa y libertad de espíritu”.

El Sumo Pontífice dedicó un fragmento de su discurso a su causa a favor del medio ambiente, un interés que dejó plasmado en su encíclica Laudato Si.

En ese sentido, afirmó que “para todas las creencias religiosas el ambiente es un bien fundamental” y señaló que “el abuso y destrucción del ambiente van acompañados por un imparable proceso de exclusión” económica y social.

“Un afán egoísta de poder y de bienestar material lleva tanto a abusar de los recursos como de excluir a los débiles”, reforzó Francisco.

Alertó contra las consecuencias del abuso de los recursos materiales disponibles, como la exclusión de “los débiles y con menos habilidades” y aseguró: “La exclusión económica y social es una negación total de la fraternidad humana y un gravísimo atentado a los derechos humanos y al ambiente”.

A juicio del pontífice, los pobres sufren por la exclusión por un triple motivo: “Son descartados por la sociedad, son obligados a vivir de descarte y deben injustamente sufrir las consecuencias de los abusos del ambiente”.

Por eso, el Papa instó a los gobiernos del mundo a garantizar a su sociedad “el acceso efectivo, práctico e inmediato (…) a una vivienda propia, un trabajo digno y una alimentación adecuada y agua potable, libertad religiosa, y libertad de espiritual y educación”.

El Papa confió en que la próxima Conferencia de París sobre Cambio Climático “logre acuerdos fundamentales y eficaces”, pero también reclamó “pasos concretos y medidas inmediatas, para preservar y mejorar el ambiente natural y vencer cuanto antes el fenómeno de la exclusión social y económica”.

“La crisis ecológica junto con la destrucción de buena parte de la biodiversidad puede poner en peligro la existencia misma de la especie humana. Las nefastas consecuencias de un irresponsable desgobierno de la economía mundial, guiado solo por la ambición del lucro y el poder debe ser un llamado a una severa reflexión sobre el hombre”, expresó.

El tema cuidado del ambiente y el cuidado del agua es un tema clave en el futuro de nuestra región, tanto para ella misma como para sus vínculos con el mundo.

Francisco señala con gran convicción que la degradación ambiental obliga también a prestar atención a lo que llama la degradación humana. Es aquella derivada del vivir cotidiano de los pobres y excluidos de este mundo. Son consecuencia de esa otra contaminación: la que hace ciudades irrespirables, la que genera concentraciones urbanas con crecimiento desordenado, la que hace aparecer favelas y poblaciones callampas.

Cuando el Papa vincula esa degradación humana con la crisis del medio ambiente, siembra las bases de lo que denomina una ecología integral, esto es un todo compuesto por la ecología ambiental, la económica, la social y la cultural. Una ecología de la vida cotidiana ya ineludible en el presente de cada uno de nosotros. Pero la historia no se alimenta sólo del presente. Y, en ese marco, el Papa introduce el concepto de la justicia entre generaciones. ¿Cómo hago yo en mi breve paso por la tierra para disfrutar de lo que recibí de mis antepasados, pero garantizar que el disfrute que yo tuve se lo dejo a las generaciones venideras?

El papa Francisco, con su tono suave, apelando inclusive en un momento a estrofas del Martin Fierro, dio un mensaje fuerte provocando el llanto inconsolable de un “ex” hombre fuerte de la bancada republicana. Lo hizo en uno de los centros de poder del mundo donde se deciden invasiones y guerras asimétricas, donde se cuecen los grandes asuntos mundiales, con una trascendencia que va mucho mas allá de lo religioso, mostrando firmeza y pidiendo responsabilidad a los máximos poderes.

Queda esperar ahora, en infinitos planos hasta donde se demuestra desde esos factores de poder la grandeza política, tan necesaria en momentos difíciles, demostrando que prevalece el bien común a largo plazo. Es un deber del poder político, será cuestión de ver si asimilan el efecto Francisco y lo llevan a la práctica. De ellos es la palabra.

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

Comentarios

comentarios

Planeta Azul © 2019