Alternativas al desarrollo sin extractivismo

octubre 13, 2017

“La primera causa de destrucción de la naturaleza es el extractivismo”.

A partir de esa premisa, Eduardo Gudynas -integrante del Centro Latino Americano de Ecología Social- explicó, en el taller de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), porqué es necesario salir de los extractivismos para un nuevo modelo de desarrollo sostenible.

El extractivismo es la apropiación de grandes volúmenes de recursos naturales bajo procedimientos muy intensivos, con gran impacto ambiental, social y territorial, donde el 50% o más es destinado a la exportación.

“Estas materias primas que se extraen no son solo minerales y petróleo”, alerta Gudynas, “también se consideran comodities la soja, los pescados, el café, el cacao y las flores de corte, entre otras”.

A partir del nuevo siglo todos los gobiernos sudamericanos han basado sus estrategias de desarrollo en los extractivismos de tercera generación. Tal es el caso de la megaminería a cielo abierto en Argentina, Perú, Chile y Colombia, las plataformas petroleras en la Amazonia, o los monocultivos de soja en Argentina, Paraguay y Brasil.

“La búsqueda de alternativas a la dependencia extractivista es necesaria y urgente”, explica el analista uruguayo en temas de ambiente y desarrollo, y defensor de la Naturaleza.

Desde el Centro Latinoamericano de Ecología Social de Uruguay (CLAES) proponen una transición de las economías nacionales hacia eco regiones para construir un modelo nuevo de producción con mínimo impacto.

“Cumplir con las normas existentes, implementar una economía no extractivista, con una matriz energética sustentable, permanente y equitativa, y dejar de depender de las exportaciones”, considera Gudynas que es la alternativa de un futuro posible.

Además sostiene que en el proceso se necesita crear consciencia ciudadana para tender a una reducción del consumo.

En el mundo hay varios ejemplos de ciudades en transición, auto-sostenibles, a favor de la agroecología, basadas en producciones locales o colectivas que minimizan la huella de gases efecto invernadero. Una de ellas es Totnes, la pionera en estos modelos de transición y también la primera ciudad en el Reino Unido que introdujo su propia moneda local, la libra de Totnes.

“El escenario que se persigue es porque no cabe otro posible, no da el recurso planetario”, concluye.

firma_Gabriela

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